Cartas a mi madre

nunca hablamos de nuestra sexualidad / creo intuir alguna razón / pero nadie puede explicarnos en esta tribu

tuve un amor con una imagen que se proyectó súbitamente / diría un potente faro de coche en la memoria / sabes, a veces follo con imágenes del pasado / vienen como pájaros hambrientos y se posan sobre mí y dejan sus gemidos sobre mi pecho y dejo mis gemidos sobre sus pechos / a veces follo en el presente, encarnado en el ritmo / en la percusión / salpicando un sudor espeso y una irritación ténue que emite un trémolo en una frecuencia tan baja que ningún dios puede oírla

a veces me conformo con cierta resignación / en la esperanza erótica / incombustible / como una cascada fría vacíandose sobre nuestras cabezas

nunca hablamos de nuestra sexualidad / el cordón umbilical no es para eso nos dicen las voces / miedo a vernos desnudos / miedo afrontar el egoísmo erótico que nos engendró

Un comentario en “Cartas a mi madre

  1. Bueno, los educados en la religión católica consideran pecaminoso el hablar de estos temas pues es el pecado original. Todos se guardan dicha experiencia, pero no es culpa de las madres en particular, es toda la sociedad católica.
    Un gusto leerte.

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